anímate
¿Qué haces en esta hora mágica
en qué despunta
el nocturno?
Yo
al final entraré en
la senda en
el primer turno
(eso que no
estaba convencido)
y
tú,
con cualquier
cosa que pudieras
estar haciendo,
anímate.
Aunque estemos alejados y si mi voz no te llegase,
o te llegase con las interferencias propias del medio,
que sepas que busco la forma de conectar contigo
en todos y cada uno de los instantes,
porque
para mí tengo
la certeza
siempre has estado al otro extremo,
ofreciéndome una única faz la
verdadera ,
y mientras volvamos arriba la vista
y
si también tú imaginas
la misma luna
que yo
entonces
no podemos
estar tan lejos
Si
puedes creer
todavía,
un poquito,
en los giros
caprichosos
del azar,
juégatelo todo a la carta de un mañana,
porque
dondequiera
que tú estés: ¡siempre
adelante!
Quizás, y si tú me lo pides, ese mañana
nos encontraremos
en la encrucijada de unos brazos inmensos los tuyos
y
así correré a tu encuentro gritando un ¡te
quiero! existencial
Qué quieres hacerle si esto no es todavía el paraíso,
pero
si no tienes
suficiente
con una noche
de ensoñación
y
estás
buscando, sin
embargo, una
certeza para
ser feliz
esbozando
sólo
sonrisas,
te
bastará colocarte
encima de un
buen recuerdo
[de ambos]
y
después entrar en él
clicando encima.
¡Anímate!
Y
si también estás templando el mismo acorde debemos
estar en sintonía ¿no?
Si
de repente
brota en ti
mi recuerdo,
estás ya lista para ese
mañana
Y es que aunque no somos un mundo aparte y somos parte del mundo,
yo estoy dispuesto a considerarte un poco aparte de esto,
ya sea por un instante, ya sea por el resto de la eternidad.
Si estás imbuida de la misma embriaguez es que no podemos estar,
por narices, tan distantes.
Y si de un mañana nadie puede tener certeza:
es que no me importa porque yo soy NADIE y tú MAÑANA.
Hacia el mañana
Con quién quiera y cómo quiera que estés pero,
¡siempre adelante: ánimo!
[¿Me harás ese favor?]